Quienes leen este espacio en forma medianamente regular, saben lo contento que a mí me pone esta fiesta. Me hace mucha ilusión pensar en que para muchos, es un día especial, más allá del cliché y lo relativo a regalos o viejos pascueros muertos de calor.
Me resulta difícil pensar en una forma original para desearles una feliz navidad, porque realmente, qué forma de repetirse los saludos, las fórmulas y todo aquello. Creo que trabajar en un espacio como mi "querido colegio" me ha vuelto más consciente de que hay mil formas de vivir este día. No obstante, bien por debajo de las carreras por el mall, de los empujones por la calle y los precios exorbitantes, sigo pensando que hay un airecillo muy rico de respirar, que habla de esperanza, de unidad y que muchas veces se traduce en el saludo de un desconocido que te ayuda en el metro, de la viejita que vende hierbas cerca de la casa, o en los villancicos que la gente anda murmurando bajito, así como para que no se escuche mucho.
Ese airecillo refresca y me hace pensar en que desde las carencias que todos podemos tener en este día, nos rearmamos para ofrecernos en la preparación de una cena, o en un regalo pensado, en un saludo sincero, o un abrazo sencillo. Y es que ese airecillo se traduce a mi entender, en las ganas de compartir, en la necesidad de otro, en la posibilidad de amar y ser amado, cosas que hacen que al menos nos sonrojemos si las mencionamos en otros días.
Por mi parte, quiero mandarles un abrazo tremendo, que alivie a quienes lo pasan malito hoy, más allá de sus deseos, y acompañe la alegría que sé que muchos tendrán esta noche. Espero que puedan detenerse un momento para sentir ese airecillo, ese espíritu que nos congrega hoy, por encima del credo, para que puedan ofrecer a los suyos lo mejor de cada uno.
Y a ti, bienvenido otra vez. Es rico saber que vienes, porque nos das esperanzas. Permítenos sentirte en otros y recordar todo el tiempo los regalos que a ti te hacen feliz.
Feliz navidad para todos.
jueves 24 de diciembre de 2009
viernes 18 de diciembre de 2009
Invitación
El título es autoexplicativo, pero vamos de todos modos a ello.
Como algunos ya saben, gran parte de este año me la he pasado cantando. Cuatro coros es una linda experiencia, pero bien agotadora. He conocido gente estupenda y compartido mucho más con personas que ya formaban parte de mi vida. Por otro lado, el mismo hecho de cantar ha contribuido a catalizar mis emociones y, en ese mismo sentido, me ha ayudado a manejarlas mejor y no sucumbir cuando los matices cotidianos se ponían verdaderamente complejos.
Hemos trabajado mucho este año y qqueremos compartirlo con la comunidad y la gente que nos importa. Para ello, en el coro José Miguel Carrera hemos organizado un concierto de navidad, junto al coro Lex, de la facultad de derecho, Universidad de chile y la orquesta Collegium Musicum.
Estamos muy motivados por las características del evento, pues para la mayoría es una novedad cantar con una orquesta, interpretar obras complejas y compartir con otros coros.
El evento tendrá lugar mañana sábado 19 a las 21 hrs. En la iglesia del ex colegio Claretiano, Parroquia san Antonio María Claret. Esto queda en el paradero 9 de Gran avenida.
Interpretaremos el Salmo 117 de Georg Philipp Telemann, obras para trompeta solista,obras orquestales y villancicos navideños.
Ojalá quienes leen esto se animen y puedan asistir.
Un abrazo grande para todos, que se viene se viene la navidad.
Ps: Han pasado algunos días ya del concierto y unos muchachos del coro subieron parte del mismo a youtube.
Recomiendo principalmente Teleman y Noche de paz.
¡Abrazos!.
http://www.youtube.com/watch?v=noZg8zEEQkw
http://www.youtube.com/watch?v=CdSrntRtE4I
Como algunos ya saben, gran parte de este año me la he pasado cantando. Cuatro coros es una linda experiencia, pero bien agotadora. He conocido gente estupenda y compartido mucho más con personas que ya formaban parte de mi vida. Por otro lado, el mismo hecho de cantar ha contribuido a catalizar mis emociones y, en ese mismo sentido, me ha ayudado a manejarlas mejor y no sucumbir cuando los matices cotidianos se ponían verdaderamente complejos.
Hemos trabajado mucho este año y qqueremos compartirlo con la comunidad y la gente que nos importa. Para ello, en el coro José Miguel Carrera hemos organizado un concierto de navidad, junto al coro Lex, de la facultad de derecho, Universidad de chile y la orquesta Collegium Musicum.
Estamos muy motivados por las características del evento, pues para la mayoría es una novedad cantar con una orquesta, interpretar obras complejas y compartir con otros coros.
El evento tendrá lugar mañana sábado 19 a las 21 hrs. En la iglesia del ex colegio Claretiano, Parroquia san Antonio María Claret. Esto queda en el paradero 9 de Gran avenida.
Interpretaremos el Salmo 117 de Georg Philipp Telemann, obras para trompeta solista,obras orquestales y villancicos navideños.
Ojalá quienes leen esto se animen y puedan asistir.
Un abrazo grande para todos, que se viene se viene la navidad.
Ps: Han pasado algunos días ya del concierto y unos muchachos del coro subieron parte del mismo a youtube.
Recomiendo principalmente Teleman y Noche de paz.
¡Abrazos!.
http://www.youtube.com/watch?v=noZg8zEEQkw
http://www.youtube.com/watch?v=CdSrntRtE4I
domingo 13 de diciembre de 2009
Elecciones
No soy un topo activista, ni mucho menos politiquero, sin las calificaciones peyorativas que normalmente exigirían ese término. No obstante, creo que la Historia se construye día a día y que hay momentos en los que debe consignarse alguna opinión.
Así, desde que este blog lleva funcionando, he dejado de decir cosas en momentos re importantes para la Historia mundial, en múltiples aspectos. Descuidos, supongo, e intentaré que no se repitan, no por lo trascendente que pueda ser mi opinión, pero sí, porque la participación en la Historia en que a uno le tocó vivir es algo que valoro, aunque sea en forma de una opinión.
En fin. Hoy son las elecciones presidenciales y parlamentarias de Chile y me pareció justo poner algunas cosas.
Primero que todo, agradecer la relevancia que se le ha dado al “Voto asistido” para personas con discapacidad, porque al margen de que yo prefiera que sea autónomo, efectivamente mejora el proceso y lo hace más expedito. Un avance, me parece, en vías de cosas mejores. Esto contrasta diametralmente con lo que ha constituido la propia campaña electoral, en la que he echado de menos alusiones reales a la inclusión o a la propia discapacidad.
Recuerdo momentos memorables como la visita de los cuatro candidatos a la Teletón, con caricaturas de ellos mismos, para prometer gestión de empleos más dignos y repetir otra vez lo que todos conocemos. Recuerdo también que en el primer debate televisivo no apareció el tema de la discapacidad y recuerdo también la franja de uno de ellos en que aparece cierta mención a esta temática.
Valoro poderosamente que sea tema hoy la inclusión real de minorías como homosexuales o indígenas, pero quisiera que la mirada no se apartara de nosotros, no para escuchar lo que siempre se dice, claro, pero sí para pensar en que también somos chilenos y que además de necesitar las mismas oportunidades, tenemos que peleárnoslas con más energía, por lo que una manito inteligente no nos vendría nada mal.
Yo espero realmente que gane el que mejor le haga al país, el que verdaderamente sepa conducirnos por un camino mejor y más humano, porque al margen de que tengamos que hacer las mismas cosas, gane quien gane (como dicen algunos) anima saber que te conduce alguien que cree en ti, que lucha por ti y que valora de un modo justo y honrado el dinero.
Supongo que volveré sobre este tema en enero, como están las cosas, pero de momento, espero nervioso, como todos, un poco mareado entre tanta promesa. Eso por ahora. Un abrazo grande para todo el que lee esto y nos vemos a la otra.
Así, desde que este blog lleva funcionando, he dejado de decir cosas en momentos re importantes para la Historia mundial, en múltiples aspectos. Descuidos, supongo, e intentaré que no se repitan, no por lo trascendente que pueda ser mi opinión, pero sí, porque la participación en la Historia en que a uno le tocó vivir es algo que valoro, aunque sea en forma de una opinión.
En fin. Hoy son las elecciones presidenciales y parlamentarias de Chile y me pareció justo poner algunas cosas.
Primero que todo, agradecer la relevancia que se le ha dado al “Voto asistido” para personas con discapacidad, porque al margen de que yo prefiera que sea autónomo, efectivamente mejora el proceso y lo hace más expedito. Un avance, me parece, en vías de cosas mejores. Esto contrasta diametralmente con lo que ha constituido la propia campaña electoral, en la que he echado de menos alusiones reales a la inclusión o a la propia discapacidad.
Recuerdo momentos memorables como la visita de los cuatro candidatos a la Teletón, con caricaturas de ellos mismos, para prometer gestión de empleos más dignos y repetir otra vez lo que todos conocemos. Recuerdo también que en el primer debate televisivo no apareció el tema de la discapacidad y recuerdo también la franja de uno de ellos en que aparece cierta mención a esta temática.
Valoro poderosamente que sea tema hoy la inclusión real de minorías como homosexuales o indígenas, pero quisiera que la mirada no se apartara de nosotros, no para escuchar lo que siempre se dice, claro, pero sí para pensar en que también somos chilenos y que además de necesitar las mismas oportunidades, tenemos que peleárnoslas con más energía, por lo que una manito inteligente no nos vendría nada mal.
Yo espero realmente que gane el que mejor le haga al país, el que verdaderamente sepa conducirnos por un camino mejor y más humano, porque al margen de que tengamos que hacer las mismas cosas, gane quien gane (como dicen algunos) anima saber que te conduce alguien que cree en ti, que lucha por ti y que valora de un modo justo y honrado el dinero.
Supongo que volveré sobre este tema en enero, como están las cosas, pero de momento, espero nervioso, como todos, un poco mareado entre tanta promesa. Eso por ahora. Un abrazo grande para todo el que lee esto y nos vemos a la otra.
lunes 7 de diciembre de 2009
Reseña
“Soñó con figuras negras que se deslizaban de un sitio a otro, esquivando la luz, para reunirse bajo la luna. Figuritas negras con ojitos rojos y afilados dientes amarillos.
Figuritas que empezaban a cantar:
Somos pequeñas pero somos muchas,
somos muchas y somos pequeñas,
estábamos aquí antes de que llegaras,
seguiremos aquí cuando te caigas.” (Neil Gaiman Coraline)
Estoy acostado, sin nada que hacer, disfrutando de una mañana, como hace mucho tiempo no hacía. Digamos que calculé mal y lo que pensé sería una mañana familiar, resultó un comienzo de semana para leer y flojear, rico hasta el hartazgo.
Quise escribir, porque acabo de terminar un libro tremendamente inquietante y quería comentarlo con ustedes.
Ayer, en una típica conversa por Msn, un primo me habló de “Coraline”. Quedamos de ver su correspondiente adaptación juntos y el asuntito se cerró para mí. No obstante, cuando vi salir esta mañana a mis padres, y comprendí que sería una mañana de soledad, decidí que bien valía la pena adelantarme un poco a la reunión con mi primo y leer por mi cuenta el librito. Es una novela corta de Neil Gaiman y èsta es su contratapa:
Al día siguiente de mudarse de casa, Coraline explora las catorce puertas de su nuevo hogar. Trece se pueden abrir con normalidad, pero la decimocuarta
está cerrada y tapiada. Cuando por fin consigue abrirla, la niña se encuentra con un pasadizo secreto que la conduce a otra casa tan parecida a la suya
que resulta escalofriante.
La solapa sugiere un libro de literatura infantil o quizá con algo de esfuerzo, juvenil. No obstante, es eso, y mucho más que eso.
Como lectores, nos dejamos guiar por el archi conocido inicio de libro infantil clásico, centrado en la figura de un chiquillo o chiquilla más despierto de lo habitual, al que trasladan a un lugar nuevo, que seguramente más de alguna sorpresa va a traer. Este lugar común, dialoga perfectamente con otro (el de los padres despreocupados), para introducirnos en una atmósfera nada desconocida, y casi es posible percibir la sonrisilla socarrona de Gaiman cuando termina de colocar las piezas, con otro típico recurso, a saber, la habitación cerrada y medio prohibida.
No obstante, se trata de Neil Gaiman y este comienzo nada novedoso está flanqueado a ratos por inquietantes alusiones a las ratas y de las ratas, sobre peligros raros, que parecen dibujar la auténtica pesadilla que se tomará la vida de la típica protagonista y heroína, gracia del libro, a mi juicio.
Como sabríamos que sucedería, Coraline traspasa el umbral que le estaba vedado e ingresa en un submundo, bien distinto de Narnia o Fantasía, y más bien semejante a lo que muestra El laberinto del Fauno o incluso Alicia en el país de las maravillas.
Naturalmente, aquí deberá enfrentar enemigos, cristalizados en una mujer horrible, artífice del absurdo mundo en que está inmersa, ladrona de almas, secuestradora de padres, capaz de manejar cadáveres, retorcer, y deformar lo creado. Contará con la ayuda de un gato malas pulgas (intertextualidad clarísima) y unos niños que habían caído como ella, tiempo atrás.
Me encanta la capacidad que derrocha este autor para transformar el típico argumento de cuento de hadas en una inquietante lucha entre el bien y el mal, con gusto a cuento de terror. Dios, pero es que las criaturas horrorosas, la angustia, e incluso la ternura que a ratos se deja ver entre algunos personajes, denota la maestría que exige un buen libro. Completamente recomendable, obviamente para niños, pero quizá incluso para más grandes también.
Lo curioso del asunto es que tras cerrar el archivo del libro (es una lástima que suene tan poco romántico) me quedó la sensación de horror que sólo puede ser curada leyendo más horror. Tomé por tanto el famoso libro de Joe Hill “fantasmas” en su traducción al español y… oohh intertextualidad… ¡el primer cuento traía intertextualidad con Coraline! Es una mención nada, pero me hizo sonreír y pensar en lo entrete que es divagar entre conceptos locos como sincronicidad e intertextualidad.
Esop. De momento, es todo. Un abrazo tremendo y ¡nos vemos a la otra!
Figuritas que empezaban a cantar:
Somos pequeñas pero somos muchas,
somos muchas y somos pequeñas,
estábamos aquí antes de que llegaras,
seguiremos aquí cuando te caigas.” (Neil Gaiman Coraline)
Estoy acostado, sin nada que hacer, disfrutando de una mañana, como hace mucho tiempo no hacía. Digamos que calculé mal y lo que pensé sería una mañana familiar, resultó un comienzo de semana para leer y flojear, rico hasta el hartazgo.
Quise escribir, porque acabo de terminar un libro tremendamente inquietante y quería comentarlo con ustedes.
Ayer, en una típica conversa por Msn, un primo me habló de “Coraline”. Quedamos de ver su correspondiente adaptación juntos y el asuntito se cerró para mí. No obstante, cuando vi salir esta mañana a mis padres, y comprendí que sería una mañana de soledad, decidí que bien valía la pena adelantarme un poco a la reunión con mi primo y leer por mi cuenta el librito. Es una novela corta de Neil Gaiman y èsta es su contratapa:
Al día siguiente de mudarse de casa, Coraline explora las catorce puertas de su nuevo hogar. Trece se pueden abrir con normalidad, pero la decimocuarta
está cerrada y tapiada. Cuando por fin consigue abrirla, la niña se encuentra con un pasadizo secreto que la conduce a otra casa tan parecida a la suya
que resulta escalofriante.
La solapa sugiere un libro de literatura infantil o quizá con algo de esfuerzo, juvenil. No obstante, es eso, y mucho más que eso.
Como lectores, nos dejamos guiar por el archi conocido inicio de libro infantil clásico, centrado en la figura de un chiquillo o chiquilla más despierto de lo habitual, al que trasladan a un lugar nuevo, que seguramente más de alguna sorpresa va a traer. Este lugar común, dialoga perfectamente con otro (el de los padres despreocupados), para introducirnos en una atmósfera nada desconocida, y casi es posible percibir la sonrisilla socarrona de Gaiman cuando termina de colocar las piezas, con otro típico recurso, a saber, la habitación cerrada y medio prohibida.
No obstante, se trata de Neil Gaiman y este comienzo nada novedoso está flanqueado a ratos por inquietantes alusiones a las ratas y de las ratas, sobre peligros raros, que parecen dibujar la auténtica pesadilla que se tomará la vida de la típica protagonista y heroína, gracia del libro, a mi juicio.
Como sabríamos que sucedería, Coraline traspasa el umbral que le estaba vedado e ingresa en un submundo, bien distinto de Narnia o Fantasía, y más bien semejante a lo que muestra El laberinto del Fauno o incluso Alicia en el país de las maravillas.
Naturalmente, aquí deberá enfrentar enemigos, cristalizados en una mujer horrible, artífice del absurdo mundo en que está inmersa, ladrona de almas, secuestradora de padres, capaz de manejar cadáveres, retorcer, y deformar lo creado. Contará con la ayuda de un gato malas pulgas (intertextualidad clarísima) y unos niños que habían caído como ella, tiempo atrás.
Me encanta la capacidad que derrocha este autor para transformar el típico argumento de cuento de hadas en una inquietante lucha entre el bien y el mal, con gusto a cuento de terror. Dios, pero es que las criaturas horrorosas, la angustia, e incluso la ternura que a ratos se deja ver entre algunos personajes, denota la maestría que exige un buen libro. Completamente recomendable, obviamente para niños, pero quizá incluso para más grandes también.
Lo curioso del asunto es que tras cerrar el archivo del libro (es una lástima que suene tan poco romántico) me quedó la sensación de horror que sólo puede ser curada leyendo más horror. Tomé por tanto el famoso libro de Joe Hill “fantasmas” en su traducción al español y… oohh intertextualidad… ¡el primer cuento traía intertextualidad con Coraline! Es una mención nada, pero me hizo sonreír y pensar en lo entrete que es divagar entre conceptos locos como sincronicidad e intertextualidad.
Esop. De momento, es todo. Un abrazo tremendo y ¡nos vemos a la otra!
viernes 27 de noviembre de 2009
Procesos finitos
Ha sido una semana un poco horrible, básicamente, porque se echó a perder mi computador, se me juntaron mil cosas de pega y porque mi propio sentido del humor y la tranquilidad se ha ido a buena parte. Obviamente, la cosa de Albus Tomás no es importante por si misma, pues son sus implicancias las que lo terminan por joder todo. Viene la dependencia absoluta para hacer cosas re simples, la molestia completa, porque se desordenan los tiempos y la típica culpa estúpida que baja por no poder respaldar las cosas. Aaah, pero siempre hay gente buena onda en la vida y el asunto ya está casi casi resuelto.
No obstante, no es de esto de lo que yo iba a hablar en este post, pero estoy seguro que comprenderán mi mal humor y perdonarán mi digresión. Hoy fue la última clase formal que tuve con mis alumnos del colegio y estoy algo noqueado aún.
Sé que salvo referencias indirectas, no he hablado mucho del asunto en este pequeño lugar, pero ha sido uno de los pilares que le dieron vida al año. Es complejo comentar todo lo que significaron esos jóvenes en mi vida. Han sido mi primer curso completo y no los olvidaré. Obviamente, el comienzo estuvo marcado por mi inseguridad y su casi forzada necesidad de adaptarse a un profesor topo y además, bien distinto a su antecesor.
Hubo momentos re complicados, en que poco faltó para que desistiera, pero hubo también momentos ricos, en que la simple comprensión de un contenido por parte de alguno de ellos, le daba calor a mi día y me hacía olvidar todo lo malo que hubiese. Incluso muchas veces comentamos con algunos colegas, lo poderosos que son los alumnos y el grado de influencia que su estado de ánimo tiene en nuestros días. Fue un curso complejo, pero mentiría si dijera que no me ayudó en muchos aspectos. Es rico poder decir hoy, que soy capaz de acercarme (no sé si llegar algún día) a entender ciertas cosas propias de su búsqueda, de su proceso natural de encontrarse. Tuve que pasar por varios porrazos para darme cuenta de que no eran yo en versión 2009 y que tenían otras necesidades y otros intereses.
No olvidaré sus pedidos, y trataré de aplicarlos en los futuros cursos. Sé que me equivoqué en mil cosas, pero intenté hacerlo lo mejor que pude, pensando siempre en que podían, en que no les hace mal creer en su capacidad, en que si quieren, pueden llegar hasta donde se propongan.
El colegio donde trabajo encarna un proyecto educativo diferente, centrado en el respeto, la tolerancia y el crecimiento desde nuestras propias fortalezas. Sentí que me dieron el espacio para hacerlo, para crecer y aprender desde lo que me gusta. Me encantaría que alguna vez, ellos también comprendieran que con errores incluidos, eran esos los ideales que intentamos inculcarles.
Espero no romper el lazo con los más cercanos y quizá incluso acercarme a aquellos que la condición de profesor mantuvo apartados. Sé que les va a hacer bien un cambio y también sé que yo he aprendido, crecido y adquirido herramientas para atreverme a más. Nada, una vez más siento que el lenguaje me queda chico y no logro reproducir lo que me sucede. Ni si quiera cuando nos tomábamos la foto, pude decir algo lo suficientemente coherente. Gracias es lo que puedo decir, por ahora.
Sobre la canción de más abajo, simplemente me gusta y no sé bien qué otra razón poner para justificarla, porque decir más, sería, otra vez, caer en lo que se dice siempre.
¡Nos vemos a la otra!
http://www.youtube.com/watch?v=pW-Njfe6zcg
No obstante, no es de esto de lo que yo iba a hablar en este post, pero estoy seguro que comprenderán mi mal humor y perdonarán mi digresión. Hoy fue la última clase formal que tuve con mis alumnos del colegio y estoy algo noqueado aún.
Sé que salvo referencias indirectas, no he hablado mucho del asunto en este pequeño lugar, pero ha sido uno de los pilares que le dieron vida al año. Es complejo comentar todo lo que significaron esos jóvenes en mi vida. Han sido mi primer curso completo y no los olvidaré. Obviamente, el comienzo estuvo marcado por mi inseguridad y su casi forzada necesidad de adaptarse a un profesor topo y además, bien distinto a su antecesor.
Hubo momentos re complicados, en que poco faltó para que desistiera, pero hubo también momentos ricos, en que la simple comprensión de un contenido por parte de alguno de ellos, le daba calor a mi día y me hacía olvidar todo lo malo que hubiese. Incluso muchas veces comentamos con algunos colegas, lo poderosos que son los alumnos y el grado de influencia que su estado de ánimo tiene en nuestros días. Fue un curso complejo, pero mentiría si dijera que no me ayudó en muchos aspectos. Es rico poder decir hoy, que soy capaz de acercarme (no sé si llegar algún día) a entender ciertas cosas propias de su búsqueda, de su proceso natural de encontrarse. Tuve que pasar por varios porrazos para darme cuenta de que no eran yo en versión 2009 y que tenían otras necesidades y otros intereses.
No olvidaré sus pedidos, y trataré de aplicarlos en los futuros cursos. Sé que me equivoqué en mil cosas, pero intenté hacerlo lo mejor que pude, pensando siempre en que podían, en que no les hace mal creer en su capacidad, en que si quieren, pueden llegar hasta donde se propongan.
El colegio donde trabajo encarna un proyecto educativo diferente, centrado en el respeto, la tolerancia y el crecimiento desde nuestras propias fortalezas. Sentí que me dieron el espacio para hacerlo, para crecer y aprender desde lo que me gusta. Me encantaría que alguna vez, ellos también comprendieran que con errores incluidos, eran esos los ideales que intentamos inculcarles.
Espero no romper el lazo con los más cercanos y quizá incluso acercarme a aquellos que la condición de profesor mantuvo apartados. Sé que les va a hacer bien un cambio y también sé que yo he aprendido, crecido y adquirido herramientas para atreverme a más. Nada, una vez más siento que el lenguaje me queda chico y no logro reproducir lo que me sucede. Ni si quiera cuando nos tomábamos la foto, pude decir algo lo suficientemente coherente. Gracias es lo que puedo decir, por ahora.
Sobre la canción de más abajo, simplemente me gusta y no sé bien qué otra razón poner para justificarla, porque decir más, sería, otra vez, caer en lo que se dice siempre.
¡Nos vemos a la otra!
http://www.youtube.com/watch?v=pW-Njfe6zcg
domingo 15 de noviembre de 2009
coros en el bosque
Es bien típico que cuando hemos comido algo rico, esperamos un buen rato para que el sabor que nos quedó persista y no se tiña con otros, más desagradables.
Esto resume un poco mi estado actual. Comenzaré por el principio, para que no se diga que soy descontextualizado.
A la mitad de este año, un compañero de coro, onda como mi padre en esto de cantar y un gran amigo, me comentó que se estaba organizando un viaje a Argentina, para participar en el encuentro “Coros en el bosque”. Qué me dijeron a mí. Acepté enseguida la idea y aunque lo veía lejano, comencé a juntar mis chauchas para lo que se viniera. Los demás, trabajaron como hormigas y para cuando llegó el momento de sacar los pasajes, la cosa tenía aún tintes irreales.
“ves, no hay plazo que no se cumpla” me dijo mi amigo mientras caminábamos hacia mi primer vuelo en avión, con mil nervios por mi parte y su generosa compañía por otra.
Es rarísimo explicar la sensación que me produjo el despegue. Lo único que sé es que mis dos compañeros de aventuras ayudaron muchíisimo a que los nervios pasaran. No fue nada de terrible, finalmente, pero la novedad lo hacía todo mucho más intenso. La comida, la programación para distraerse durante el viaje, todo era muy choro y nuevo para mí. Por eso, incluso el aterrizaje, con el golpazo que nos dimos, resultó divertido, gracias a los chistes de mis dos amigos, respecto de las clases que probablemente habría reprobado el capitán.
Nos movimos mucho para por fin llegar a destino, pero bien que valió la pena el bus, las caminadas y el calor húmedo de Buenos aires. Oooohh, Pinamar. Si yo hubiese sabido lo que me iba a encontrar, me habría preparado psicológicamente. Es un pueblo hermoso, con playas, bosque, gente agradable y un aire de tranquilidad maravillosamente necesario para mí en este tiempo.
Llegamos de madrugada y nos conquistó de inmediato la amabilidad tremenda de la gente del hotel, que nos recibió antes de la hora, con una sonrisa y buenos deseos. La habitación era increíble y mis dos amigos y yo quedamos instalados de lo más cómodos, con vista al mar “rizado” como insistía en llamarlo uno de ellos.
Ese fue nuestro centro de operaciones y desde allí salíamos los siete a recorrer, comer helados y cosas ricas y a participar en el evento que, finalmente, nos había traído hasta allá. Cómo nos reímos, queridos lectores, de todo hacíamos chistes, incluso de cosas que no puedo escribir aquí, pero es que entre “El chico, el perro y el autito” nos la pasamos en grande. Fue increíble compartir con ellos; yo me sentí ultra cómodo y espero que ellos también lo hayan sentido. Mucha buena onda, mucho compañerismo y cero sustos de los que aparecen siempre cuando se convive un ratito con un topo como yo. ¡Si hasta se dio la cosa para hacerme una que otra broma!
El evento:
Esto de los encuentros siempre está asociado con conocer gente nueva, eventuales romances, y cosas por el estilo. Esto fue muchísimo más, aunque sin romances, creo. Compartir con gente que está en la misma parada de uno, a la que no le parece raro dedicarse al canto coral, es realmente refrescante.
El maestro, increíble, con una voz preciosa y unas dinámicas que utilizaba para enseñar, que ojalá nunca se me olviden, para poder aplicarlas algún día en mis clases. Los demás coreutas fueron muy amables, principalmente un director de un coro Bonaerense que nos grabó las canciones, pues como íbamos de oyentes, no tuvimos tiempo de aprenderlas con anticipación. Gracias a él, logramos enganchar en el alemán, el inglés y recordar los matices del tango, piezas que finalmente interpretamos.
Así, asistimos a conciertos cada noche y cerramos con una presentación espectacular, donde cantamos las obras que aparecen abajo.
Es complejo escribir en tan poco espacio todo lo que hicimos, pero la experiencia fue realmente espectacular. Yo necesitaba un momento así, porque el año se hacía pesado y había que renovar energías. Nada, sólo decir que ojalá podamos volver a ese encuentro, que ojalá volvamos a viajar, porque aunque “De lo bueno poco” también hay que repetir lo bueno.
Un abrazo enorme para quienes leen esto, ánimo que queda poco ya y nos veremos a la otra
Aaahh, aquí les dejo los links en youtube de las canciones que interpretamos, gentileza de los mismos organizadores del evento.
http://www.youtube.com/watch?v=A8pE6M8f_xk
http://www.youtube.com/watch?v=xvb7HQGa28s
http://www.youtube.com/watch?v=EIgNQ_eTWJI
Esto resume un poco mi estado actual. Comenzaré por el principio, para que no se diga que soy descontextualizado.
A la mitad de este año, un compañero de coro, onda como mi padre en esto de cantar y un gran amigo, me comentó que se estaba organizando un viaje a Argentina, para participar en el encuentro “Coros en el bosque”. Qué me dijeron a mí. Acepté enseguida la idea y aunque lo veía lejano, comencé a juntar mis chauchas para lo que se viniera. Los demás, trabajaron como hormigas y para cuando llegó el momento de sacar los pasajes, la cosa tenía aún tintes irreales.
“ves, no hay plazo que no se cumpla” me dijo mi amigo mientras caminábamos hacia mi primer vuelo en avión, con mil nervios por mi parte y su generosa compañía por otra.
Es rarísimo explicar la sensación que me produjo el despegue. Lo único que sé es que mis dos compañeros de aventuras ayudaron muchíisimo a que los nervios pasaran. No fue nada de terrible, finalmente, pero la novedad lo hacía todo mucho más intenso. La comida, la programación para distraerse durante el viaje, todo era muy choro y nuevo para mí. Por eso, incluso el aterrizaje, con el golpazo que nos dimos, resultó divertido, gracias a los chistes de mis dos amigos, respecto de las clases que probablemente habría reprobado el capitán.
Nos movimos mucho para por fin llegar a destino, pero bien que valió la pena el bus, las caminadas y el calor húmedo de Buenos aires. Oooohh, Pinamar. Si yo hubiese sabido lo que me iba a encontrar, me habría preparado psicológicamente. Es un pueblo hermoso, con playas, bosque, gente agradable y un aire de tranquilidad maravillosamente necesario para mí en este tiempo.
Llegamos de madrugada y nos conquistó de inmediato la amabilidad tremenda de la gente del hotel, que nos recibió antes de la hora, con una sonrisa y buenos deseos. La habitación era increíble y mis dos amigos y yo quedamos instalados de lo más cómodos, con vista al mar “rizado” como insistía en llamarlo uno de ellos.
Ese fue nuestro centro de operaciones y desde allí salíamos los siete a recorrer, comer helados y cosas ricas y a participar en el evento que, finalmente, nos había traído hasta allá. Cómo nos reímos, queridos lectores, de todo hacíamos chistes, incluso de cosas que no puedo escribir aquí, pero es que entre “El chico, el perro y el autito” nos la pasamos en grande. Fue increíble compartir con ellos; yo me sentí ultra cómodo y espero que ellos también lo hayan sentido. Mucha buena onda, mucho compañerismo y cero sustos de los que aparecen siempre cuando se convive un ratito con un topo como yo. ¡Si hasta se dio la cosa para hacerme una que otra broma!
El evento:
Esto de los encuentros siempre está asociado con conocer gente nueva, eventuales romances, y cosas por el estilo. Esto fue muchísimo más, aunque sin romances, creo. Compartir con gente que está en la misma parada de uno, a la que no le parece raro dedicarse al canto coral, es realmente refrescante.
El maestro, increíble, con una voz preciosa y unas dinámicas que utilizaba para enseñar, que ojalá nunca se me olviden, para poder aplicarlas algún día en mis clases. Los demás coreutas fueron muy amables, principalmente un director de un coro Bonaerense que nos grabó las canciones, pues como íbamos de oyentes, no tuvimos tiempo de aprenderlas con anticipación. Gracias a él, logramos enganchar en el alemán, el inglés y recordar los matices del tango, piezas que finalmente interpretamos.
Así, asistimos a conciertos cada noche y cerramos con una presentación espectacular, donde cantamos las obras que aparecen abajo.
Es complejo escribir en tan poco espacio todo lo que hicimos, pero la experiencia fue realmente espectacular. Yo necesitaba un momento así, porque el año se hacía pesado y había que renovar energías. Nada, sólo decir que ojalá podamos volver a ese encuentro, que ojalá volvamos a viajar, porque aunque “De lo bueno poco” también hay que repetir lo bueno.
Un abrazo enorme para quienes leen esto, ánimo que queda poco ya y nos veremos a la otra
Aaahh, aquí les dejo los links en youtube de las canciones que interpretamos, gentileza de los mismos organizadores del evento.
http://www.youtube.com/watch?v=A8pE6M8f_xk
http://www.youtube.com/watch?v=xvb7HQGa28s
http://www.youtube.com/watch?v=EIgNQ_eTWJI
lunes 26 de octubre de 2009
Apoyos, muchachos
He dejado de escribir por estos días, pero ganas no me han faltado.
En este post, sin embargo, no me extenderé sobre mi vida, mis conflictos o desafíos personales.
Escribo para contarles que mañana, martes 27 de octubre de 2009, se realizará la colecta en beneficio de La corporación de grabaciones para ciegos. Esta institución cumple la labor de grabar en formato audible literatura para las personas ciegas.
El servicio que realizan se cimenta en el voluntariado y al tratarse de una organización no del todo gubernamental, se sostiene en su mayor parte, gracias a las donaciones de particulares.
Es difícil abarcar todo lo que nos genera su existencia, pues no sólo trata de acercarnos a la literatura; brinda además capacitaciones en computación e inglés y se constituye como un centro en el que las personas ciegas podemos compartir e interactuar, con el fin de desarrollar en nosotros autonomía, colaboración mutua y un sentido de inclusión en la sociedad actual.
Es un espacio cálido, donde se transparenta el sentido vocacional de las personas que allí trabajan. Creen en nosotros, apoyan nuestras iniciativas y están allí para escuchar cuando hace falta.
Quisiera hacer extensivo el llamado de la corporación, con el fin de que podamos compartir su labor y ayudar a que ésta continúe. Mañana muchos saldremos a las calles a recolectar los aportes ciudadanos, por lo que nada, si ven a los muchachos, toda la ayuda será bienvenida.
Obviamente, esta situación puntual no es el único modo de ayudar. La corporación está en constante necesidad de voluntarios que quieran leer en voz alta para otros, ya sea desde su casa o con los mismos usuarios.
En fin. Siempre es posible ayudar y la lectura hecha con cariño es un excelente modo de hacerlo, sin perjuicio de que las lucas sean también ultra bien recibidas.
Bueno, espero que sea un día fructífero para los que saldremos, que se logre lo que se necesita y a ustedes, les dejo el link para que se interioricen sobre el trabajo de la Corporación.
Un abrazo grande.
www.ciegos.cl
En este post, sin embargo, no me extenderé sobre mi vida, mis conflictos o desafíos personales.
Escribo para contarles que mañana, martes 27 de octubre de 2009, se realizará la colecta en beneficio de La corporación de grabaciones para ciegos. Esta institución cumple la labor de grabar en formato audible literatura para las personas ciegas.
El servicio que realizan se cimenta en el voluntariado y al tratarse de una organización no del todo gubernamental, se sostiene en su mayor parte, gracias a las donaciones de particulares.
Es difícil abarcar todo lo que nos genera su existencia, pues no sólo trata de acercarnos a la literatura; brinda además capacitaciones en computación e inglés y se constituye como un centro en el que las personas ciegas podemos compartir e interactuar, con el fin de desarrollar en nosotros autonomía, colaboración mutua y un sentido de inclusión en la sociedad actual.
Es un espacio cálido, donde se transparenta el sentido vocacional de las personas que allí trabajan. Creen en nosotros, apoyan nuestras iniciativas y están allí para escuchar cuando hace falta.
Quisiera hacer extensivo el llamado de la corporación, con el fin de que podamos compartir su labor y ayudar a que ésta continúe. Mañana muchos saldremos a las calles a recolectar los aportes ciudadanos, por lo que nada, si ven a los muchachos, toda la ayuda será bienvenida.
Obviamente, esta situación puntual no es el único modo de ayudar. La corporación está en constante necesidad de voluntarios que quieran leer en voz alta para otros, ya sea desde su casa o con los mismos usuarios.
En fin. Siempre es posible ayudar y la lectura hecha con cariño es un excelente modo de hacerlo, sin perjuicio de que las lucas sean también ultra bien recibidas.
Bueno, espero que sea un día fructífero para los que saldremos, que se logre lo que se necesita y a ustedes, les dejo el link para que se interioricen sobre el trabajo de la Corporación.
Un abrazo grande.
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