Hace ya algún tiempo, nos involucramos en un interesante proyecto unas amigas y yo. Se trataba de realizar un programa de radio, cuya finalidad tenía que ver con tratar la discapacidad y las distintas oportunidades de inclusión. Como seguramente saben quienes leen este espacio, el tema me apasiona, enerva y disgusta, por lo que un cúmulo tal de emociones no podía mantenerme lejos por mucho rato de aquello. La plataforma en que el proyecto se llevó a cabo fue Radio Uc y la primera temporada resultó bastante intensa para nosotros, pues al ser absolutamente inexpertos (los conductores) en lo que se refiere a programas de conversación, tuvimos que aprender, llevarnos varios retos y trabajar durísimo. Finalmente, fuimos bastante bien evaluados y nos ganamos el derecho a realizar una segunda temporada. Esta vez, pretendemos darle a la temática un enfoque mucho más humano, abordándola desde las propias personas, ya lejos de las instituciones. Queremos ahondar en lo que hemos llamado lo “políticamente incorrecto” pues nos sigue pareciendo necesario resignificar el discurso típico que rodea este tema.
No contamos aún con todos los recursos de difusión que quisiéramos; tampoco con los recursos fácticos que nos gustaría, pero sí tenemos ganas y mucha convicción en la verdad de lo que transmitimos. Por lo mismo, es fundamental contar con su participación. Para ello, hemos habilitado un correo electrónico, un blog y prontamente haremos presencia en Facebook. Es imprescindible contar con ustedes, tanto en lo discursivo como en lo concreto, porque sólo con sus sugerencias, comentarios y aportes podremos enriquecer el proyecto y llegar a lugares que no planeábamos.
Ahora bien. Con el fin de ser claros, es preciso señalar que no somos un programa de entretención. Queremos golpear, generar incomodidad, si cabe, generar que se detengan y miren; que pongan atención a las esquinas de la realidad, por lo menos, para reflexionar, en función de una sociedad distinta.
Ahora salimos los jueves a las tres de la tarde, con repetición los miércoles a las ocho y treinta de la mañana. Las formas de escucharnos son las siguientes:
www.radiouc.cl
A través de la página de podcaster. Allí se pueden descargar los programas ya emitidos hasta el último.
www.podcaster.cl
Finalmente, para los más tradicionales, la radio normalita, en el 660 Am. Los jueves a las tres de la tarde y martes a las ocho y treinta de la mañana.
Nuestro correo, para quienes quieran escribirnos es
desdetodaslasesquinas@gmail.com
Eso sería, queridas y queridos. Un abrazo grande y nos vemos a la otra.
sábado, 10 de abril de 2010
viernes, 2 de abril de 2010
Enguanacado
En varios momentos de mi vida y por motivos bien distintos, e amenazado a mi familia con ir a protestar a la plaza de Armas, al paseo Ahumada o a lugares afines. No obstante, las amenazas sólo quedaron en eso y nunca fui. Hoy, sin embargo, estoy mojado, apestando, con la piel ardiendo y con una cara de desconcierto digna de cualquier serie animada.
Todo comenzó ayer por la tarde, al salir del colegio. Quise hacer el recorrido a mi casa en forma rápida, porque tenía cosas que hacer. Por eso, ilusamente, tomé la micro hasta el metro Parque O’higgins, completamente ignorante de lo que sucedía.
Cuando por fin llegamos, bajé y todo el sueño que traía se evaporó como por ensalmo al sentir ese sonido conmovedor y aterrador que produce una turba gritando. Diré que no entendí nada y que en milésimas de segundos rogué porque no fuese ahí, tan cerca de mí.
Mala suerte … y la muchedumbre comenzó a acercarse, gritando y aplastando el temor que sentí en ese momento, para reemplazarlo por adrenalina y el mismo desconcierto. Así, en segundos me vi arrastrado por la turba, intentando gritar para hacerme oír y no olvidar mi necesidad de llegar al metro.
¡”Viene el guanaco! Esa simple frase acabó con mi tranquilidad y mi cara comenzó a deformarse, porque en ese mismo momento el aire se llenó del olor terrible que producen las bombas lacrimógenas y comenzaron las toses, las arcadas y más temor.
“Profe… siéntese aquí, venga!, ¡Tranquilo!” Era la voz de un alumno que, extrañamente, también estaba allí. No quiero pensar en lo que él imaginó al verme en ese lugar. No importó finalmente porque la amenaza del guanaco era real y tuvimos que subirnos a una grada de la calle, lo que no evitó que nos salpicara agua, que se nos irritara la piel y que el miedo se acrecentara, pensando en detenciones y gente arrastrada por el chorro tremendo.
Por fin, cuando la bestiecilla se alejó, volví a pedir ayuda para llegar al mettro y después de mucho rogar a los guardias, mucha buena onda de los chicos que estaban allí y un cambio bien jugoso de palabras entre ambos bandos, pude entrar.
Ahora tengo limón en todo el torso y una sonrisa. Después de todo, fue una curiosa experiencia.
Es todo por ahora, queridas y queridos. Vaya un abrazote para ustedes, que se nos vino abril y ojalá sea bueno.
Todo comenzó ayer por la tarde, al salir del colegio. Quise hacer el recorrido a mi casa en forma rápida, porque tenía cosas que hacer. Por eso, ilusamente, tomé la micro hasta el metro Parque O’higgins, completamente ignorante de lo que sucedía.
Cuando por fin llegamos, bajé y todo el sueño que traía se evaporó como por ensalmo al sentir ese sonido conmovedor y aterrador que produce una turba gritando. Diré que no entendí nada y que en milésimas de segundos rogué porque no fuese ahí, tan cerca de mí.
Mala suerte … y la muchedumbre comenzó a acercarse, gritando y aplastando el temor que sentí en ese momento, para reemplazarlo por adrenalina y el mismo desconcierto. Así, en segundos me vi arrastrado por la turba, intentando gritar para hacerme oír y no olvidar mi necesidad de llegar al metro.
¡”Viene el guanaco! Esa simple frase acabó con mi tranquilidad y mi cara comenzó a deformarse, porque en ese mismo momento el aire se llenó del olor terrible que producen las bombas lacrimógenas y comenzaron las toses, las arcadas y más temor.
“Profe… siéntese aquí, venga!, ¡Tranquilo!” Era la voz de un alumno que, extrañamente, también estaba allí. No quiero pensar en lo que él imaginó al verme en ese lugar. No importó finalmente porque la amenaza del guanaco era real y tuvimos que subirnos a una grada de la calle, lo que no evitó que nos salpicara agua, que se nos irritara la piel y que el miedo se acrecentara, pensando en detenciones y gente arrastrada por el chorro tremendo.
Por fin, cuando la bestiecilla se alejó, volví a pedir ayuda para llegar al mettro y después de mucho rogar a los guardias, mucha buena onda de los chicos que estaban allí y un cambio bien jugoso de palabras entre ambos bandos, pude entrar.
Ahora tengo limón en todo el torso y una sonrisa. Después de todo, fue una curiosa experiencia.
Es todo por ahora, queridas y queridos. Vaya un abrazote para ustedes, que se nos vino abril y ojalá sea bueno.
sábado, 27 de marzo de 2010
Deuda
Deuda
Una vez, en un documental sobre la vida de Joaquín Sabina, me encontré con un torero que decía algo más o menos como esto:
Uno escribe cuando está triste, pues cuando estamos felices simplemente no hay tiempo ni ganas de hacerlo. La frase estaba dicha de forma mucho más poética y en un contexto mucho más tremendo, pero creo que en su núcleo es completamente cierta. Hoy, casi terminando marzo, se me aparece una deuda, que tiene que ver con hacerle justicia al buen tiempo por el que estoy transitando. Quiero recordar con cariño este mes cuando el peso del año se haga real, porque ha sido fantástico y completamente inesperado.
Vamos por parte. Una vez que retomé mis labores en el trabajo, lo hice con un montón de aprensiones en la cabeza. La propuesta con que partiría el año era completamente nueva y bien complicada, a decir verdad. Se trataba de cátedras compartidas, una metodología de enseñanza a la que estoy relativamente acostumbrado y que a mi juicio redunda en varias ventajas para los estudiantes, como mayor profundidad en los contenidos y mayor posibilidad de atención. En definitiva, contribuye a un proceso de enseñanza/aprendizaje mucho más dialógico y compartido, más aún en lenguaje, un área tan susceptible de poner en diálogo. No es ni mucho menos más fácil que trabajar sólo, ni requiere menos esfuerzo, como se cree en algunos lugares; se trata de adecuar los distintos estilos de enseñanza de los profesionales involucrados, afiatar las estrategias y planificar adecuada y coordinadamente. En mi caso puntual, creo que está resultando bastante bien, y aún cuando sea demasiado pronto para evaluar, creo que he tenido suerte, pues la profesional que me acompaña en el trabajo es generosa, hábil y ha desplegado todo lo necesario para hacer de la experiencia algo que nos nutra a ambos y, por consiguiente, a los propios estudiantes.
A mí me ha dado seguridad y no me siento menos profesor por compartir la tarea; todo lo contrario. Siento que hacemos educación en el sentido más estricto y que si la metodología realmente permite mayor aprendizaje, pues que dure y que sea imitada. La cuestión es que hoy, si he de aterrizarlo a lo cotidiano, me levanto contento a trabajar, sin la ansiedad anterior; que me resulta sencillo compartir las inquietudes con mi compañera y que sonrío mucho más. Creo que los estudiantes lo notan, creo que para ellos será bueno y espero que esta evaluación primera no varíe mucho de aquí a unos meses.
Las cosas en las otras pegas que realizo van estupendamente. La gente valora lo que hacemos y los nuevos proyectos se insinúan con aires esperanzadores.
Por otra parte, abía olvidado cosas que han sido recordadas por estos días, había guardado detalles, y hoy se levantan, ya no para lastimar. Camino despacio hacia la reconstrucción, y espero que el tiempo que duró la reparación haya sido suficiente. Creo que mirar hacia atrás aún me da miedo, creo que aún temo que todo se evapore con la facilidad con que se formó, pero creo que había razón en las frases que me sobrevolaron días atrás, que hablaban de no dar por perdida una batalla sin haberla peleado. Hay una nueva inversión, hay un capital que se ha generado. Es hora de cuidarlo, para que fructifique, y ya veremos cómo crece, si crece. Sólo espero no quedarme en blanca, sólo espero valorar lo bueno para mirar con claridad, con cariño, una vez que la cautela dé paso a la tranquilidad.
Son buenos tiempos por los que agradezco, más aún sabiendo que hay gente que se está armando despacio aún e intenta sanar de todo lo que ha pasado. Son tiempos tranquilos en que algunas personas han tenido un rol significante. Gracias por eso, por apoyar, por creer.
Un abrazo para todos y nos vemos a la otra.
Una vez, en un documental sobre la vida de Joaquín Sabina, me encontré con un torero que decía algo más o menos como esto:
Uno escribe cuando está triste, pues cuando estamos felices simplemente no hay tiempo ni ganas de hacerlo. La frase estaba dicha de forma mucho más poética y en un contexto mucho más tremendo, pero creo que en su núcleo es completamente cierta. Hoy, casi terminando marzo, se me aparece una deuda, que tiene que ver con hacerle justicia al buen tiempo por el que estoy transitando. Quiero recordar con cariño este mes cuando el peso del año se haga real, porque ha sido fantástico y completamente inesperado.
Vamos por parte. Una vez que retomé mis labores en el trabajo, lo hice con un montón de aprensiones en la cabeza. La propuesta con que partiría el año era completamente nueva y bien complicada, a decir verdad. Se trataba de cátedras compartidas, una metodología de enseñanza a la que estoy relativamente acostumbrado y que a mi juicio redunda en varias ventajas para los estudiantes, como mayor profundidad en los contenidos y mayor posibilidad de atención. En definitiva, contribuye a un proceso de enseñanza/aprendizaje mucho más dialógico y compartido, más aún en lenguaje, un área tan susceptible de poner en diálogo. No es ni mucho menos más fácil que trabajar sólo, ni requiere menos esfuerzo, como se cree en algunos lugares; se trata de adecuar los distintos estilos de enseñanza de los profesionales involucrados, afiatar las estrategias y planificar adecuada y coordinadamente. En mi caso puntual, creo que está resultando bastante bien, y aún cuando sea demasiado pronto para evaluar, creo que he tenido suerte, pues la profesional que me acompaña en el trabajo es generosa, hábil y ha desplegado todo lo necesario para hacer de la experiencia algo que nos nutra a ambos y, por consiguiente, a los propios estudiantes.
A mí me ha dado seguridad y no me siento menos profesor por compartir la tarea; todo lo contrario. Siento que hacemos educación en el sentido más estricto y que si la metodología realmente permite mayor aprendizaje, pues que dure y que sea imitada. La cuestión es que hoy, si he de aterrizarlo a lo cotidiano, me levanto contento a trabajar, sin la ansiedad anterior; que me resulta sencillo compartir las inquietudes con mi compañera y que sonrío mucho más. Creo que los estudiantes lo notan, creo que para ellos será bueno y espero que esta evaluación primera no varíe mucho de aquí a unos meses.
Las cosas en las otras pegas que realizo van estupendamente. La gente valora lo que hacemos y los nuevos proyectos se insinúan con aires esperanzadores.
Por otra parte, abía olvidado cosas que han sido recordadas por estos días, había guardado detalles, y hoy se levantan, ya no para lastimar. Camino despacio hacia la reconstrucción, y espero que el tiempo que duró la reparación haya sido suficiente. Creo que mirar hacia atrás aún me da miedo, creo que aún temo que todo se evapore con la facilidad con que se formó, pero creo que había razón en las frases que me sobrevolaron días atrás, que hablaban de no dar por perdida una batalla sin haberla peleado. Hay una nueva inversión, hay un capital que se ha generado. Es hora de cuidarlo, para que fructifique, y ya veremos cómo crece, si crece. Sólo espero no quedarme en blanca, sólo espero valorar lo bueno para mirar con claridad, con cariño, una vez que la cautela dé paso a la tranquilidad.
Son buenos tiempos por los que agradezco, más aún sabiendo que hay gente que se está armando despacio aún e intenta sanar de todo lo que ha pasado. Son tiempos tranquilos en que algunas personas han tenido un rol significante. Gracias por eso, por apoyar, por creer.
Un abrazo para todos y nos vemos a la otra.
martes, 2 de marzo de 2010
Chile a prueba
Es en las situaciones extremas donde el hombre muestra lo mejor y lo peor de si mismo y es también en esos momentos, cuando la pasta de la que estamos hechos se prueba.
Acabo de volver a casa; acabo de abrazar a los míos, intentando contener la emoción y la gratitud que me produce verlos bien; acabo de cruzar parte de la ciudad, sintiendo la angustia, el desconcierto y la incertidumbre que nos dejó el terremoto de hace algunas horas, pero poco a poco, tomo conciencia del tremendo dolor y la destrucción que ha dejado a lo largo de todo Chile.
Como hoy decía una animadora en los medios de comunicación, “cada uno tiene una historia que contar a este respecto”. Cada uno, seguramente, habrá visto remecida su existencia, y en su singularidad, habrá experimentado la fragilidad que nos constituye y que ante la fuerza de la naturaleza aparece de una forma descarnada.
¡Cómo no contraerse ante el nivel de desolación en que se han sumido ciudades y pueblos chilenos!; ¡cómo no guardar silencio ante la destrucción que ha dejado la naturaleza, baluarte caprichoso de nuestra nación!. Y es que al ver la angustia de aquellos que ignoran el estado de sus familiares y el dolor e impotencia de quienes lo han perdido todo, el lenguaje se hace inútil, el consuelo se vuelve mezquino y la propia humanidad se conmueve, porque las intenciones no alcanzan para ir en ayuda de tantos que sufren en estas horas.
Hoy los esfuerzos de los medios de comunicación están concentrados en llevar a todo Chile y al resto del mundo la magnitud de la tragedia, con el fin de informar, sensibilizar, dar cuenta de las ayudas que se están generando e incluso, constituirse como una forma para facilitar que las personas sepan sobre sus familiares en las localidades más golpeadas.
La comunidad internacional ha respondido también al llamado y diversos países como Brasil, Perú, EEUU y la Unión europea entre otros, ya han enviado ayuda en dinero y bienes básicos.
Dos millones de damnificados es una cifra muy difícil de imaginar. Son manos que con esfuerzo y trabajo levantan la nación a lo largo de sus vidas. Hoy necesitan ayuda y claman por la eficacia de las medidas que despliegan las autoridades. Son familias completas que ante el dolor y la impotencia, hoy hacen honor a la hidalguía de la que tanto nos ufanamos como pueblo.
Es preciso que respondamos a esa muestra de valor, que atendamos este llamado, a través de los múltiples canales en los que se puede ayudar, porque finalmente, es esto lo que nos engrandece hoy como país. Se anuncia gran cruzada solidaria. Ojalá todos podamos, en la medida de lo posible, colaborar con lo que esté a nuestro alcance.
Hay una situación, sin embargo, de la que no puedo dejar de hablar, porque me avergüenza, indigna y cuestiona, todo a una vez. Mientras la gente intenta sobrevivir, aguantando el frío, el hambre y toda la gama de miserias que una desgracia como ésta implica, mientras carabineros, militares, periodistas y civiles intentan ir en ayuda de quienes más lo necesitan, hay pequeños grupos que se han dedicado a saquear centros comerciales, no con el fin de abastecerse de insumos básicos, sino para proveerse de electrodomésticos, y materiales completamente innecesarios para este tiempo tan complejo. No sólo roban, provocan que las personas encargadas de llevar ayuda pierdan tiempo y energías en contenerlos, generan caos y un clima de pánico e inseguridad.
Comprendo la desesperación que produce estar sin alimentos básicos cuando hay niños en casa; comprendo también que muchas veces, se justifica recurrir a cualquier medio para sobrevivir, aunque ello implique robar bienes imprescindibles, pero no logro entender el grado de deshumanización que propicia situaciones como el incendio de un centro comercial, con el consiguiente gasto de agua y esfuerzos, totalmente útiles en otros frentes, para conseguir televisores de plasma, bicicletas o zapatillas de marca. Además del rigor de la ley, me gustaría pedir el repudio popular, para no relativizar lo que no se puede, para no justificar aquello que no apunta al bien común, porque son estas cosas las que ensucian nuestra imagen ante el mundo y socavan nuestras fuerzas para levantarnos
No puedo dejar de pensar en una imagen que ha dado la vuelta al mundo, en la que un pescador, tras el terremoto y tsunami que destruyó su casa, vuelve a buscar algo que rescatar de los escombros. Allí, manchada de barro y cubierta por las ruinas, estaba la bandera Chilena. Emocionado, pudo desplegarla y eso es lo que importa; pudo ondear otra vez, como sé que sucederá. Confío en el valor y esfuerzo del pueblo Chileno, porque vamos a levantarnos. Vamos a salir adelante, porque entre el dolor y la tragedia, aún pueden oírse voces de hombres y mujeres que agradecen por estar vivos, por “tener sus manos buenas para trabajar todavía”.
Creo firmemente que estas cosas, el esfuerzo, el valor y el apoyo entre todos son los elementos que acabarán por limpiar la cara de nuestra estrella y contribuirán a devolverle la sonrisa y el sentido de vivir a quienes hoy sienten que ha desaparecido, arrastrado por la naturaleza.
Antes de irme, quisiera consignar ciertas formas en que podemos canalizar la ayuda:
El hogar de Cristo, parroquias de la iglesia Católica, el campus San Joaquín de la universidad Católica, La oficina Nacional de Emergencia, la Cruz roja, entre otras, están recibiendo ayudas. Tanto en insumos básicos (alimentos no perecibles) como voluntarios, en el caso de la Cruz roja.
Un abrazo grande para todos, principalmente a quienes más lo necesitan hoy.
Yo estoy sin Internet, pero imagino que pronto esto se solucionará.
Pd: Aquí dejo una lista de posibilidades de ayudar, proporcionada en facebook por una profesora amiga.
DONACIONES:
Respecto a las donaciones hay cuatro instituciones que las están recibiendo:
1. Un Techo para Chile:
• Tarjeta de Crédito: www.untechoparachile.cl
• Teléfono: 188 600 600 2010 – 8387318
• Transferencia Electrónica: Cuenta Nº 399409-0 del Banco Santander a nombre de Fundación Un Techo para Chile, Rut: 65.533.130-1.
2. Caritas Chile:
• Puedes depositar en la cuenta corriente Cuenta Nº 0-082-18-00080-1 del
Banco Santander, el R.U.T. de CARITAS CHILE es 70.020.800-1
http://www.caritaschile.org/portal/information/comoAyudar.php
3. Cruz Roja:
• Cuenta Corriente habilitada en Chile: Banco Estado, Cuenta corriente Nº
362883, Cruz Roja Chilena, Rut: 70.512.100-1, e-mail: finanzas@cruzroja.cl
•
http://www.cruzroja.cl/noticias/noticia_413.php
4. Hogar de Cristo:
• Banco BBVA, Nombre Titular: Fundación de Beneficencia Hogar de
Cristo, Cuenta Corriente Nº: 0036-0100586041, Mail:
hcristo@hogardecristo.cl, RUT: N° 81.496.800-6.
•
http://www.hogardecristo.cl/index.php/colabora-con-nosotros/
donaciones/dinero/
Respecto a recolección de alimentos,
1. Caritas Chile sólo recibirán los siguientes alimentos no perecibles: arroz,
leche en polvo, fideos y aceite. No se recibirá vestuario, medicamentos y
alimentos perecibles. Estos alimentos se están recibiendo en:
• Gimnasio Colegio Isabel la Católica, Ricardo Lyon 2855 (entre Sucre y
Hernán Cortés).
• Gimnasio Colegio Sagrados Corazones de Alameda, Alameda Bernardo
O Higgins 2062, Santiago.
• Gimnasio Colegio Seminario Pontificio Menor, ubicado en Padre
Errázuriz 7001, Las Condes.
2. Hogar de Cristo está solicitando: alimentos no perecibles, frazadas,
pañales desechables, carbón. Existen varios puntos de recolección en la
Región Metropolitana y en todas las sedes del país. Los principales puntos
de recolección en Santiago son: la bodega central (Jotabeche 869, Estación
Central), el colegio San Ignacio del Bosque (Av. Pocuro 2801, Providencia) y
el colegio San Juan Evangelista (Martín de Zamora 3695, Las Condes). Los
lugares a nivel nacional donde se pueden dejar donaciones se pueden ver en:
http://www.hogardecristo.cl/index.php/colabora-con-nosotros/ayuda-a-lasvictimas-
del-terremoto/. Para consultas sobre donaciones pueden llamar al
teléfono nacional 600 570 8000.
3. Cruz Roja solo está recepcionando artículos de aseo (jabón, shampoo,
desodorante, pasta dental, cepillo de dientes, papel higiénico), frazadas
nuevas y pañales pueden ser enviados a la a su bodega ubicada en Seminario
973, Providencia, a Independencia 339, y las filiales de Cruz Roja en todo el
país.
4. La Sociedad Protectora de la Infancia está con problemas en sus centros
que están ubicados en Hualpén y Talcahuano. Para esto solicitan con urgencia
donaciones de elementos de higiene y de limpieza, leche, pañales, agua
embotellada, toallitas húmedas y alimentos no perecibles. Para recibir esta
ayuda tienen dos direcciones: Puente Alto: Av. Concha y Toro 1898 - Paradero
341/2 de Puente Alto (metro protectora de la infancia) y Escuela Militar: Evaristo
Lillo 78, oficina 32.
Si no pueden hacer llegar donación en especies, se puede hacer un depósito
a la cuenta: Nº 185-01093-08 del Banco Chile, Rut: 70.012.450-9, a nombre de
Sociedad de Asistencia y Capacitación Protectora de la Infancia.
Si necesitan mas información el mail de contacto es contacto@protectora.cl o al
teléfono 484 8820.
5. Corporación de Defensa de la Flora y Fauna (CODEFF) necesita
transporte para enviar ayuda material a sus sedes de Talca (Región del Maule) y
Concepción (Región del Bío Bío). Contacto: Loreto Matthews, Secretaria General,
fono 7772534.
6. Aldeas Infantiles SOS requiere con urgencia un generador eléctrico para
hogar de 110 niños y niñas en Concepción (Región del Bío-Bío). Contacto:
Tatiana Albuja, encargada comercial, fono 3350875.
7. El Ejercito de Salvación está solicitando agua, alimentos no perecibles,
pañales, ropa y frazadas. La dirección para ir a dejar estos productos es
Agustinas 3020, Santiago-Centro. El teléfono de contacto es el 6814992.
VOLUNTARIADO:
• Si quisieran realizar trabajo voluntario, los universitarios pueden acudir
a las federaciones estudiantiles como la de la Universidad de Chile y la de la Universidad de Santiago que están inscribiendo personas interesadas en
ayudar. La FECH recibe interesadas e interesados de todas las universidades
(www.fech.cl); la FEUSACH invita a los estudiantes de esa misma casa de
estudios (pablo_moyano@usach.cl).
• Por otra parte, la Fundación Gesta (fundaciongesta@fundaciongesta.cl)
y Fundación El Amor de Dios (psoto@fundacionelamordedios.cl) reciben
interesados e interesadas. La Fundación Trascender recibe a profesionales
interesados en ayudar (info@fundaciontrascender.cl).
• World Vision Chile, organización internacional especialista en ayuda
humanitaria y respuesta a la emergencia, esta proyectando instalar en las
regiones Metropolitana, VIII y IX, centros de atención y acogida, para entregar
apoyo y asistencia en medio de la crisis, es por esto que se requieren con
urgencia voluntarios de las regiones antes mencionadas o que estén
dispuestos a viajar e instalarse en las regiones que se les designen. Los
voluntarios pueden ser profesionales o estudiantes de los últimos años de las
siguientes carreras:
- Psicología
- Trabajadores o Asistentes Sociales
- Educadoras de Párvulos
- Arquitectos
- Enfermeras
Para consultas puedes llamar a 2225930, y comunicarte con Bernardita
Maass.
• Fundación América Solidaria invita a profesionales con experiencia en
acciones de voluntariado a inscribirse en dispositivos de ayuda en la zona
afectada. Contacto: Waleska Ureta, coordinadora, fono 6970085.
• Fundación Trascender necesita profesionales del área de la construcción,
salud, psicología y veterinaria para operativos de ayuda a los afectados del
terremoto. Contacto: Joceline Meléndez, coordinadora, fono 3468545.
• El Ejército de Salvación necesita voluntarios. Para mayor información
mandar mail a abrazandoachile@hotmail.com o llamar al 6814992.
• La Cruz Roja, Un Techo para Chile y Hogar de Cristo no están
haciendo llamado de voluntarios debido a la alta convocatoria
espontánea en estos días.
Esbueno, de todos modos, que pregunten, pues las listas se actualizan, colapsan etc.
Acabo de volver a casa; acabo de abrazar a los míos, intentando contener la emoción y la gratitud que me produce verlos bien; acabo de cruzar parte de la ciudad, sintiendo la angustia, el desconcierto y la incertidumbre que nos dejó el terremoto de hace algunas horas, pero poco a poco, tomo conciencia del tremendo dolor y la destrucción que ha dejado a lo largo de todo Chile.
Como hoy decía una animadora en los medios de comunicación, “cada uno tiene una historia que contar a este respecto”. Cada uno, seguramente, habrá visto remecida su existencia, y en su singularidad, habrá experimentado la fragilidad que nos constituye y que ante la fuerza de la naturaleza aparece de una forma descarnada.
¡Cómo no contraerse ante el nivel de desolación en que se han sumido ciudades y pueblos chilenos!; ¡cómo no guardar silencio ante la destrucción que ha dejado la naturaleza, baluarte caprichoso de nuestra nación!. Y es que al ver la angustia de aquellos que ignoran el estado de sus familiares y el dolor e impotencia de quienes lo han perdido todo, el lenguaje se hace inútil, el consuelo se vuelve mezquino y la propia humanidad se conmueve, porque las intenciones no alcanzan para ir en ayuda de tantos que sufren en estas horas.
Hoy los esfuerzos de los medios de comunicación están concentrados en llevar a todo Chile y al resto del mundo la magnitud de la tragedia, con el fin de informar, sensibilizar, dar cuenta de las ayudas que se están generando e incluso, constituirse como una forma para facilitar que las personas sepan sobre sus familiares en las localidades más golpeadas.
La comunidad internacional ha respondido también al llamado y diversos países como Brasil, Perú, EEUU y la Unión europea entre otros, ya han enviado ayuda en dinero y bienes básicos.
Dos millones de damnificados es una cifra muy difícil de imaginar. Son manos que con esfuerzo y trabajo levantan la nación a lo largo de sus vidas. Hoy necesitan ayuda y claman por la eficacia de las medidas que despliegan las autoridades. Son familias completas que ante el dolor y la impotencia, hoy hacen honor a la hidalguía de la que tanto nos ufanamos como pueblo.
Es preciso que respondamos a esa muestra de valor, que atendamos este llamado, a través de los múltiples canales en los que se puede ayudar, porque finalmente, es esto lo que nos engrandece hoy como país. Se anuncia gran cruzada solidaria. Ojalá todos podamos, en la medida de lo posible, colaborar con lo que esté a nuestro alcance.
Hay una situación, sin embargo, de la que no puedo dejar de hablar, porque me avergüenza, indigna y cuestiona, todo a una vez. Mientras la gente intenta sobrevivir, aguantando el frío, el hambre y toda la gama de miserias que una desgracia como ésta implica, mientras carabineros, militares, periodistas y civiles intentan ir en ayuda de quienes más lo necesitan, hay pequeños grupos que se han dedicado a saquear centros comerciales, no con el fin de abastecerse de insumos básicos, sino para proveerse de electrodomésticos, y materiales completamente innecesarios para este tiempo tan complejo. No sólo roban, provocan que las personas encargadas de llevar ayuda pierdan tiempo y energías en contenerlos, generan caos y un clima de pánico e inseguridad.
Comprendo la desesperación que produce estar sin alimentos básicos cuando hay niños en casa; comprendo también que muchas veces, se justifica recurrir a cualquier medio para sobrevivir, aunque ello implique robar bienes imprescindibles, pero no logro entender el grado de deshumanización que propicia situaciones como el incendio de un centro comercial, con el consiguiente gasto de agua y esfuerzos, totalmente útiles en otros frentes, para conseguir televisores de plasma, bicicletas o zapatillas de marca. Además del rigor de la ley, me gustaría pedir el repudio popular, para no relativizar lo que no se puede, para no justificar aquello que no apunta al bien común, porque son estas cosas las que ensucian nuestra imagen ante el mundo y socavan nuestras fuerzas para levantarnos
No puedo dejar de pensar en una imagen que ha dado la vuelta al mundo, en la que un pescador, tras el terremoto y tsunami que destruyó su casa, vuelve a buscar algo que rescatar de los escombros. Allí, manchada de barro y cubierta por las ruinas, estaba la bandera Chilena. Emocionado, pudo desplegarla y eso es lo que importa; pudo ondear otra vez, como sé que sucederá. Confío en el valor y esfuerzo del pueblo Chileno, porque vamos a levantarnos. Vamos a salir adelante, porque entre el dolor y la tragedia, aún pueden oírse voces de hombres y mujeres que agradecen por estar vivos, por “tener sus manos buenas para trabajar todavía”.
Creo firmemente que estas cosas, el esfuerzo, el valor y el apoyo entre todos son los elementos que acabarán por limpiar la cara de nuestra estrella y contribuirán a devolverle la sonrisa y el sentido de vivir a quienes hoy sienten que ha desaparecido, arrastrado por la naturaleza.
Antes de irme, quisiera consignar ciertas formas en que podemos canalizar la ayuda:
El hogar de Cristo, parroquias de la iglesia Católica, el campus San Joaquín de la universidad Católica, La oficina Nacional de Emergencia, la Cruz roja, entre otras, están recibiendo ayudas. Tanto en insumos básicos (alimentos no perecibles) como voluntarios, en el caso de la Cruz roja.
Un abrazo grande para todos, principalmente a quienes más lo necesitan hoy.
Yo estoy sin Internet, pero imagino que pronto esto se solucionará.
Pd: Aquí dejo una lista de posibilidades de ayudar, proporcionada en facebook por una profesora amiga.
DONACIONES:
Respecto a las donaciones hay cuatro instituciones que las están recibiendo:
1. Un Techo para Chile:
• Tarjeta de Crédito: www.untechoparachile.cl
• Teléfono: 188 600 600 2010 – 8387318
• Transferencia Electrónica: Cuenta Nº 399409-0 del Banco Santander a nombre de Fundación Un Techo para Chile, Rut: 65.533.130-1.
2. Caritas Chile:
• Puedes depositar en la cuenta corriente Cuenta Nº 0-082-18-00080-1 del
Banco Santander, el R.U.T. de CARITAS CHILE es 70.020.800-1
http://www.caritaschile.org/portal/information/comoAyudar.php
3. Cruz Roja:
• Cuenta Corriente habilitada en Chile: Banco Estado, Cuenta corriente Nº
362883, Cruz Roja Chilena, Rut: 70.512.100-1, e-mail: finanzas@cruzroja.cl
•
http://www.cruzroja.cl/noticias/noticia_413.php
4. Hogar de Cristo:
• Banco BBVA, Nombre Titular: Fundación de Beneficencia Hogar de
Cristo, Cuenta Corriente Nº: 0036-0100586041, Mail:
hcristo@hogardecristo.cl, RUT: N° 81.496.800-6.
•
http://www.hogardecristo.cl/index.php/colabora-con-nosotros/
donaciones/dinero/
Respecto a recolección de alimentos,
1. Caritas Chile sólo recibirán los siguientes alimentos no perecibles: arroz,
leche en polvo, fideos y aceite. No se recibirá vestuario, medicamentos y
alimentos perecibles. Estos alimentos se están recibiendo en:
• Gimnasio Colegio Isabel la Católica, Ricardo Lyon 2855 (entre Sucre y
Hernán Cortés).
• Gimnasio Colegio Sagrados Corazones de Alameda, Alameda Bernardo
O Higgins 2062, Santiago.
• Gimnasio Colegio Seminario Pontificio Menor, ubicado en Padre
Errázuriz 7001, Las Condes.
2. Hogar de Cristo está solicitando: alimentos no perecibles, frazadas,
pañales desechables, carbón. Existen varios puntos de recolección en la
Región Metropolitana y en todas las sedes del país. Los principales puntos
de recolección en Santiago son: la bodega central (Jotabeche 869, Estación
Central), el colegio San Ignacio del Bosque (Av. Pocuro 2801, Providencia) y
el colegio San Juan Evangelista (Martín de Zamora 3695, Las Condes). Los
lugares a nivel nacional donde se pueden dejar donaciones se pueden ver en:
http://www.hogardecristo.cl/index.php/colabora-con-nosotros/ayuda-a-lasvictimas-
del-terremoto/. Para consultas sobre donaciones pueden llamar al
teléfono nacional 600 570 8000.
3. Cruz Roja solo está recepcionando artículos de aseo (jabón, shampoo,
desodorante, pasta dental, cepillo de dientes, papel higiénico), frazadas
nuevas y pañales pueden ser enviados a la a su bodega ubicada en Seminario
973, Providencia, a Independencia 339, y las filiales de Cruz Roja en todo el
país.
4. La Sociedad Protectora de la Infancia está con problemas en sus centros
que están ubicados en Hualpén y Talcahuano. Para esto solicitan con urgencia
donaciones de elementos de higiene y de limpieza, leche, pañales, agua
embotellada, toallitas húmedas y alimentos no perecibles. Para recibir esta
ayuda tienen dos direcciones: Puente Alto: Av. Concha y Toro 1898 - Paradero
341/2 de Puente Alto (metro protectora de la infancia) y Escuela Militar: Evaristo
Lillo 78, oficina 32.
Si no pueden hacer llegar donación en especies, se puede hacer un depósito
a la cuenta: Nº 185-01093-08 del Banco Chile, Rut: 70.012.450-9, a nombre de
Sociedad de Asistencia y Capacitación Protectora de la Infancia.
Si necesitan mas información el mail de contacto es contacto@protectora.cl o al
teléfono 484 8820.
5. Corporación de Defensa de la Flora y Fauna (CODEFF) necesita
transporte para enviar ayuda material a sus sedes de Talca (Región del Maule) y
Concepción (Región del Bío Bío). Contacto: Loreto Matthews, Secretaria General,
fono 7772534.
6. Aldeas Infantiles SOS requiere con urgencia un generador eléctrico para
hogar de 110 niños y niñas en Concepción (Región del Bío-Bío). Contacto:
Tatiana Albuja, encargada comercial, fono 3350875.
7. El Ejercito de Salvación está solicitando agua, alimentos no perecibles,
pañales, ropa y frazadas. La dirección para ir a dejar estos productos es
Agustinas 3020, Santiago-Centro. El teléfono de contacto es el 6814992.
VOLUNTARIADO:
• Si quisieran realizar trabajo voluntario, los universitarios pueden acudir
a las federaciones estudiantiles como la de la Universidad de Chile y la de la Universidad de Santiago que están inscribiendo personas interesadas en
ayudar. La FECH recibe interesadas e interesados de todas las universidades
(www.fech.cl); la FEUSACH invita a los estudiantes de esa misma casa de
estudios (pablo_moyano@usach.cl).
• Por otra parte, la Fundación Gesta (fundaciongesta@fundaciongesta.cl)
y Fundación El Amor de Dios (psoto@fundacionelamordedios.cl) reciben
interesados e interesadas. La Fundación Trascender recibe a profesionales
interesados en ayudar (info@fundaciontrascender.cl).
• World Vision Chile, organización internacional especialista en ayuda
humanitaria y respuesta a la emergencia, esta proyectando instalar en las
regiones Metropolitana, VIII y IX, centros de atención y acogida, para entregar
apoyo y asistencia en medio de la crisis, es por esto que se requieren con
urgencia voluntarios de las regiones antes mencionadas o que estén
dispuestos a viajar e instalarse en las regiones que se les designen. Los
voluntarios pueden ser profesionales o estudiantes de los últimos años de las
siguientes carreras:
- Psicología
- Trabajadores o Asistentes Sociales
- Educadoras de Párvulos
- Arquitectos
- Enfermeras
Para consultas puedes llamar a 2225930, y comunicarte con Bernardita
Maass.
• Fundación América Solidaria invita a profesionales con experiencia en
acciones de voluntariado a inscribirse en dispositivos de ayuda en la zona
afectada. Contacto: Waleska Ureta, coordinadora, fono 6970085.
• Fundación Trascender necesita profesionales del área de la construcción,
salud, psicología y veterinaria para operativos de ayuda a los afectados del
terremoto. Contacto: Joceline Meléndez, coordinadora, fono 3468545.
• El Ejército de Salvación necesita voluntarios. Para mayor información
mandar mail a abrazandoachile@hotmail.com o llamar al 6814992.
• La Cruz Roja, Un Techo para Chile y Hogar de Cristo no están
haciendo llamado de voluntarios debido a la alta convocatoria
espontánea en estos días.
Esbueno, de todos modos, que pregunten, pues las listas se actualizan, colapsan etc.
miércoles, 17 de febrero de 2010
Un cuarto de siglo.
“Vamos remus, que se viene la crisis de los 25 (…) a mí me dio re fuerte!”
Un cumpleaños… día de saludos… llamados telefónicos, buenos deseos y cosas por las que agradecer.
Cuando me levanté ayer en la mañana, lo primero que hice fue tomar mi celular, como un niño, a la espera de que mis amigos recordaran la fecha. Es que cuando uno ha nacido en febrero, es re poca gente la que puede llamar desde las playas, campos o lugares paradisíacos y es menos aún la que lo recuerda. No me quejo, pero… vamos, negaría que no me hace ilusión que esta vez sea diferente y me partiría un rayo por mentiroso.
Aaaah, pero loado Facebook… nos ha quitado la excusa de la pérdida de memoria y facilitado una hermosa posibilidad para hacer sentir alegría por que se cumpla un año más de compartir con quienes queremos. Mis amigos y familia respondieron de las dos formas y recibí varias sorpresas.
Gracias queridas y queridos. Sonreír es un acto vital, lleno de sentido para mí, en estos tiempos. A lo largo de este día, con sus llamados, saludos y buenos deseos, me han sacado constantemente sonrisas sinceras.
Gracias por eso y por formar parte de mi vida. Las y los quiero.
No tengo idea si la dichosa crisis de los 25 me afectará; seguramente, con lo emocional y sugestivo que soy, estaré lloriqueándola, pero de momento, agradezco por un nuevo año, por una nueva posibilidad para aprender, mejorar y responder de una forma más honesta a mis fragilidades.
Estos días, en mis noches de chateo, feisbuqeo y escritura, escuché una canción que me encantó. Quiero compartirla con ustedes y aclarar, que aún cuando el contexto de ésta no sea el mismo en mi caso, siempre cumplir años es una potencial forma para empezar a vivir como queremos, como no siempre podemos y como eventualmente merecemos.
Un abrazo tremendo para todos.
http://www.youtube.com/watch?v=raf1xdL4OIE
Un cumpleaños… día de saludos… llamados telefónicos, buenos deseos y cosas por las que agradecer.
Cuando me levanté ayer en la mañana, lo primero que hice fue tomar mi celular, como un niño, a la espera de que mis amigos recordaran la fecha. Es que cuando uno ha nacido en febrero, es re poca gente la que puede llamar desde las playas, campos o lugares paradisíacos y es menos aún la que lo recuerda. No me quejo, pero… vamos, negaría que no me hace ilusión que esta vez sea diferente y me partiría un rayo por mentiroso.
Aaaah, pero loado Facebook… nos ha quitado la excusa de la pérdida de memoria y facilitado una hermosa posibilidad para hacer sentir alegría por que se cumpla un año más de compartir con quienes queremos. Mis amigos y familia respondieron de las dos formas y recibí varias sorpresas.
Gracias queridas y queridos. Sonreír es un acto vital, lleno de sentido para mí, en estos tiempos. A lo largo de este día, con sus llamados, saludos y buenos deseos, me han sacado constantemente sonrisas sinceras.
Gracias por eso y por formar parte de mi vida. Las y los quiero.
No tengo idea si la dichosa crisis de los 25 me afectará; seguramente, con lo emocional y sugestivo que soy, estaré lloriqueándola, pero de momento, agradezco por un nuevo año, por una nueva posibilidad para aprender, mejorar y responder de una forma más honesta a mis fragilidades.
Estos días, en mis noches de chateo, feisbuqeo y escritura, escuché una canción que me encantó. Quiero compartirla con ustedes y aclarar, que aún cuando el contexto de ésta no sea el mismo en mi caso, siempre cumplir años es una potencial forma para empezar a vivir como queremos, como no siempre podemos y como eventualmente merecemos.
Un abrazo tremendo para todos.
http://www.youtube.com/watch?v=raf1xdL4OIE
miércoles, 10 de febrero de 2010
Para difundir
Queridas y queridos. Me han pedido que difunda esto. Ojalá sirva para todos los que lean y le facilitemos la vida a estos ciegos afortunados, que cuentan con unos fieles compañeros.
Como verán, eso sí, el instructivo deja ver varias irregularidades que como sociedad tenemos hacia ello. Miren y cuéntenme. Cariños y ya les contaré de mí, jaja porque toy ahí nomás.
Abrazos.
¿SABES QUÉ HACER CUANDO TE ENCUENTRES CON UN PERRO GUÍA DE CIEGOS?
Hola, Soy un Perro Guía y quiero contarte como debes actuar cuando te encuentres conmigo en compañía de mi amo ciego.
• Yo, como Perro Guía soy un perro de trabajo. No constituyo una mascota, no soy un perro de exhibición.
• Mi comportamiento y trato es totalmente diferente, y debo ser respetado en mi función de guía y fiel compañero de mi amo ciego.
• Por favor, no me toques o acaricies cuando me encuentre trabajando, es decir, con arnés, esto significa distraerme de mi misión.
• No intentes darme órdenes ni llames mi atención con sonidos, pues eso puede crearme una confusión y puede distraerme de mi trabajo.
• Lo más adecuado es ignorarme: así efectuaré mi trabajo perfecto.
• No sientas temor hacia un Perro Guía como yo: nunca te haría daño.
• Si tienes un perro, por favor contrólalo, evitando que pueda producir un accidente cuando pasa junto a mí en compañía de mi amo ciego.
• No me ofrezcas golosinas o alimentos: mi dueño ciego se encarga con esmero de mi alimentación de manera responsable y con cariño. Estoy bien alimentado, y tengo un horario predefinido para ir a comer.
• Por favor no dejes basura ni alimentos tirados en el suelo, pues estos pueden distraerme e incluso crearme problemas estomacales si los digiero.
• Cuando te dirijas a una persona ciega que se acompaña por un Perro Guía como yo, háblale directamente a la persona, y no a mí.
• Si un ciego con Perro Guía se encuentra en necesidad de ayuda, lo solicitará, cuando esto suceda,acércate por el lado derecho, de modo que yo quede a la izquierda.
• Pregunta si necesita asistencia: si acepta, me ordenará que te siga o te pedirá que le ofrezcas tu codo izquierdo, ó el (ella) lo tomará y me hará una seña para indicarme que estoy temporalmente fuera de trabajo.
• Si un ciego con Perro Guía pregunta direcciones, dale indicaciones claras del sentido en que debe girar o seguir para ubicar el lugar al cual se dirige. (sin deícticos)
• No corras o tomes el brazo de una persona ciega en mi compañía sin antes hablarle.
• Nunca toques mi arnés solo es para mi amo ciego, a quien acompaño.
• Los Perros Guía tenemos lugares y horarios predeterminados para evacuar nuestros esfínteres.
• Yo, como Perro Guía estoy habituado a viajar en todo medio de transporte echado a los pies de mi amo ciego sin causar molestias a los pasajeros, trátese de viajes dentro o fuera de la ciudad o fuera del país.
• Yo, en virtud de mi riguroso entrenamiento, estoy habituado y capacitado junto a mi amo para acceder y permanecer en todo tipo de establecimientos, tanto de salud como centros comerciales, restaurantes u otros locales: supermercados, cafeterías, cines, teatros, centros de estudio o trabajo, etc., sin causar alteración al normal funcionamiento de los mismos ni molestias al personal o al publico.
• En el lugar de trabajo, un usuario de Perro Guía se encuentra capacitado para ejercer sus funciones conmigo a su lado. En ningún momento un Perro Guía deberá vagar a su capricho por el recinto, acorde al entrenamiento recibido.
• Los Perros Guía tenemos derecho a libre acceso, igual que nuestros amos, a todos los lugares públicos.
Por favor, colabora en la difusión de este mensaje por todo el mundo.
¡TE LO AGRADECEREMOS TODOS!
Sí, ciertamente lo agradeceremos y ya ven....no soy el único que reclama cuando nos pasa que nos acercamos a preguntar por una dirección y nos dicen:
"Sí, siga por ahí y después cuando llegue allá, doble para allá".
Vamos, que el lenguaje es una maravilla recursiva y le podemos sacar mucho más partido.
En fin, ya habrá tiempo de ablar de topiedades. De momento, difundan esto, por favor.
Cariños para todos.
Como verán, eso sí, el instructivo deja ver varias irregularidades que como sociedad tenemos hacia ello. Miren y cuéntenme. Cariños y ya les contaré de mí, jaja porque toy ahí nomás.
Abrazos.
¿SABES QUÉ HACER CUANDO TE ENCUENTRES CON UN PERRO GUÍA DE CIEGOS?
Hola, Soy un Perro Guía y quiero contarte como debes actuar cuando te encuentres conmigo en compañía de mi amo ciego.
• Yo, como Perro Guía soy un perro de trabajo. No constituyo una mascota, no soy un perro de exhibición.
• Mi comportamiento y trato es totalmente diferente, y debo ser respetado en mi función de guía y fiel compañero de mi amo ciego.
• Por favor, no me toques o acaricies cuando me encuentre trabajando, es decir, con arnés, esto significa distraerme de mi misión.
• No intentes darme órdenes ni llames mi atención con sonidos, pues eso puede crearme una confusión y puede distraerme de mi trabajo.
• Lo más adecuado es ignorarme: así efectuaré mi trabajo perfecto.
• No sientas temor hacia un Perro Guía como yo: nunca te haría daño.
• Si tienes un perro, por favor contrólalo, evitando que pueda producir un accidente cuando pasa junto a mí en compañía de mi amo ciego.
• No me ofrezcas golosinas o alimentos: mi dueño ciego se encarga con esmero de mi alimentación de manera responsable y con cariño. Estoy bien alimentado, y tengo un horario predefinido para ir a comer.
• Por favor no dejes basura ni alimentos tirados en el suelo, pues estos pueden distraerme e incluso crearme problemas estomacales si los digiero.
• Cuando te dirijas a una persona ciega que se acompaña por un Perro Guía como yo, háblale directamente a la persona, y no a mí.
• Si un ciego con Perro Guía se encuentra en necesidad de ayuda, lo solicitará, cuando esto suceda,acércate por el lado derecho, de modo que yo quede a la izquierda.
• Pregunta si necesita asistencia: si acepta, me ordenará que te siga o te pedirá que le ofrezcas tu codo izquierdo, ó el (ella) lo tomará y me hará una seña para indicarme que estoy temporalmente fuera de trabajo.
• Si un ciego con Perro Guía pregunta direcciones, dale indicaciones claras del sentido en que debe girar o seguir para ubicar el lugar al cual se dirige. (sin deícticos)
• No corras o tomes el brazo de una persona ciega en mi compañía sin antes hablarle.
• Nunca toques mi arnés solo es para mi amo ciego, a quien acompaño.
• Los Perros Guía tenemos lugares y horarios predeterminados para evacuar nuestros esfínteres.
• Yo, como Perro Guía estoy habituado a viajar en todo medio de transporte echado a los pies de mi amo ciego sin causar molestias a los pasajeros, trátese de viajes dentro o fuera de la ciudad o fuera del país.
• Yo, en virtud de mi riguroso entrenamiento, estoy habituado y capacitado junto a mi amo para acceder y permanecer en todo tipo de establecimientos, tanto de salud como centros comerciales, restaurantes u otros locales: supermercados, cafeterías, cines, teatros, centros de estudio o trabajo, etc., sin causar alteración al normal funcionamiento de los mismos ni molestias al personal o al publico.
• En el lugar de trabajo, un usuario de Perro Guía se encuentra capacitado para ejercer sus funciones conmigo a su lado. En ningún momento un Perro Guía deberá vagar a su capricho por el recinto, acorde al entrenamiento recibido.
• Los Perros Guía tenemos derecho a libre acceso, igual que nuestros amos, a todos los lugares públicos.
Por favor, colabora en la difusión de este mensaje por todo el mundo.
¡TE LO AGRADECEREMOS TODOS!
Sí, ciertamente lo agradeceremos y ya ven....no soy el único que reclama cuando nos pasa que nos acercamos a preguntar por una dirección y nos dicen:
"Sí, siga por ahí y después cuando llegue allá, doble para allá".
Vamos, que el lenguaje es una maravilla recursiva y le podemos sacar mucho más partido.
En fin, ya habrá tiempo de ablar de topiedades. De momento, difundan esto, por favor.
Cariños para todos.
viernes, 29 de enero de 2010
"La pequeña gigante" y una breve reflexión
“Y pensar que algunos guerrilleros y políticos no creían en una revolución que se hiciese sin armas”
Estoy feliz, realmente feliz y emocionado por la llegada a Chile de “la pequeña gigante. Mientras leía sobre la fantasía que esta vez nos presenta la compañía Royal de Luxe, no podía dejar de sonreír por la tremenda capacidad que han tenido para llevar a una altísima expresión el teatro callejero. Han viajado por el mundo, entregando espectáculos acordes a los lugares que visitan, haciendo vibrar a niños y padres, que se creen todo, investigan, escriben y disfrutan la ilusión, gratuita y de calidad. Ésta es la segunda vez que “La pequeña gigante” pisa nuestras tierras. El 2007 fue su aventura con el rinoceronte; la niña debió atraparlo para evitar que en su confusión y miedo de la ciudad provocara más destrozos. En esa ocasión, más de 700000 personas acompañaron a la pequeña de cinco metros en su paso por la ciudad y celebraron el éxito de su misión.
Esta vez, la aparición repentina de un geiser en pleno centro de Santiago marcó el comienzo de la nueva aventura. La tierra misma da la bienvenida a la niña, que vendrá nada más y nada menos que a encontrarse con su tío, el “señor Escafandra” un buzo casi dos veces más alto que su sobrina.
Aunque hay mucha información en la red, imagino que el secreto de la ilusión no se rebelará hasta el final; de momento, se sabe que la pequeña recorrerá las calles en un barco, que enfrentará tempestades y que finalmente se reunirá con su tío, en lo que me imagino será un emotivo y masivísimo espectáculo, con un montón de sorpresas.
¡Dios! Pero es que Santiago se ha revolucionado con este enorme montaje, sin importar el calor y las muchedumbres. La gente sale de sus casas para saludar a la niña, lleva a sus hijos, se organizan programas especiales en los medios de comunicación, etc.
Me encanta la historia, pero más me encanta lo que produce. El esfuerzo tremendo de quienes ponen en marcha este montaje, tiene contestación en la gigantesca respuesta de la gente, en el tremendo cariño que despliega Chile y en el hermoso momento que nos permiten vivir como país, porque sí, incluso de regiones han venido a verla. realmente, una revolución sin armas, como dijo un amigo.
“¿Pero remus, no debe ser muy entretenida para ti, cómo la vas a ver?”
Cuando uno es un topillo, no puede gozar positivamente de ciertas maravillas de la vida. Por este motivo, algunos constituyentes de la realidad parecen relegarse a una zona oscura y restringida, cuya única posibilidad de apertura y oxigenación es el lenguaje. Caben en esta zona, ciertos fenómenos naturales, el lenguaje corporal, ciertas expresiones artísticas y el lenguaje visual en general.
Los topillos somos también seres lingüísticos y en este sentido, la interacción que tenemos con dichos componentes de la realidad es mayor de la que comúnmente se cree. Nos movemos entre ideas, percepciones que se completan con el devenir y el contacto con otros. Así, “vemos películas” “vemos el arte” “nos vemos a lo largo de la vida” etc.
Hay quienes sostienen que utilizar el verbo “Ver” en un topillo es, digamos, ¡Raro? ¡Gracioso? ¡Irónico? A mí me parece extraordinariamente normal y me parece mucho más alienado cuando se oyen frases como:
“Vamos a escuchar esa película?” “OK, nos estamos escuchando entonces”.
Bla. Es una falacia que por el hecho de ser topos, no podamos referirnos como todos a todo. Sabemos y vemos, quizá más lento y con ojos un poquito prestados, pero vemos igual. Huuy, casi me da escalofríos todas las connotaciones románticas que esto puede despertar, pero nada tiene que ver con “los ojos del alma” sin desmerecer esa teoría. Me refiero a algo estrictamente lingüístico y social.
Accedemos con ustedes y por ustedes a la realidad, porque, hey, no somos un mundo aparte. Hoy, yo disfruto el espectáculo, tal como todos. Me asustan las multitudes, pero quizá incluso vaya a verla, imaginen me dejen tocarla… ¡Qué lindo sería! Aunque, por favor, sin medios, que la imagen de un topillo que "por encima de su discapacidad puede acceder a esta bella muestra de arte” es muuuy tentadora.
Na… quería compartir con ustedes mi felicidad y emoción por todo esto. Ojalá podamos todos disfrutar de este espectáculo, pero vamos, si salen, no olviden su bloqueador solar, su botella de agua y su experiencia, para que me puedan contar.
Un abrazo para todos.
Estoy feliz, realmente feliz y emocionado por la llegada a Chile de “la pequeña gigante. Mientras leía sobre la fantasía que esta vez nos presenta la compañía Royal de Luxe, no podía dejar de sonreír por la tremenda capacidad que han tenido para llevar a una altísima expresión el teatro callejero. Han viajado por el mundo, entregando espectáculos acordes a los lugares que visitan, haciendo vibrar a niños y padres, que se creen todo, investigan, escriben y disfrutan la ilusión, gratuita y de calidad. Ésta es la segunda vez que “La pequeña gigante” pisa nuestras tierras. El 2007 fue su aventura con el rinoceronte; la niña debió atraparlo para evitar que en su confusión y miedo de la ciudad provocara más destrozos. En esa ocasión, más de 700000 personas acompañaron a la pequeña de cinco metros en su paso por la ciudad y celebraron el éxito de su misión.
Esta vez, la aparición repentina de un geiser en pleno centro de Santiago marcó el comienzo de la nueva aventura. La tierra misma da la bienvenida a la niña, que vendrá nada más y nada menos que a encontrarse con su tío, el “señor Escafandra” un buzo casi dos veces más alto que su sobrina.
Aunque hay mucha información en la red, imagino que el secreto de la ilusión no se rebelará hasta el final; de momento, se sabe que la pequeña recorrerá las calles en un barco, que enfrentará tempestades y que finalmente se reunirá con su tío, en lo que me imagino será un emotivo y masivísimo espectáculo, con un montón de sorpresas.
¡Dios! Pero es que Santiago se ha revolucionado con este enorme montaje, sin importar el calor y las muchedumbres. La gente sale de sus casas para saludar a la niña, lleva a sus hijos, se organizan programas especiales en los medios de comunicación, etc.
Me encanta la historia, pero más me encanta lo que produce. El esfuerzo tremendo de quienes ponen en marcha este montaje, tiene contestación en la gigantesca respuesta de la gente, en el tremendo cariño que despliega Chile y en el hermoso momento que nos permiten vivir como país, porque sí, incluso de regiones han venido a verla. realmente, una revolución sin armas, como dijo un amigo.
“¿Pero remus, no debe ser muy entretenida para ti, cómo la vas a ver?”
Cuando uno es un topillo, no puede gozar positivamente de ciertas maravillas de la vida. Por este motivo, algunos constituyentes de la realidad parecen relegarse a una zona oscura y restringida, cuya única posibilidad de apertura y oxigenación es el lenguaje. Caben en esta zona, ciertos fenómenos naturales, el lenguaje corporal, ciertas expresiones artísticas y el lenguaje visual en general.
Los topillos somos también seres lingüísticos y en este sentido, la interacción que tenemos con dichos componentes de la realidad es mayor de la que comúnmente se cree. Nos movemos entre ideas, percepciones que se completan con el devenir y el contacto con otros. Así, “vemos películas” “vemos el arte” “nos vemos a lo largo de la vida” etc.
Hay quienes sostienen que utilizar el verbo “Ver” en un topillo es, digamos, ¡Raro? ¡Gracioso? ¡Irónico? A mí me parece extraordinariamente normal y me parece mucho más alienado cuando se oyen frases como:
“Vamos a escuchar esa película?” “OK, nos estamos escuchando entonces”.
Bla. Es una falacia que por el hecho de ser topos, no podamos referirnos como todos a todo. Sabemos y vemos, quizá más lento y con ojos un poquito prestados, pero vemos igual. Huuy, casi me da escalofríos todas las connotaciones románticas que esto puede despertar, pero nada tiene que ver con “los ojos del alma” sin desmerecer esa teoría. Me refiero a algo estrictamente lingüístico y social.
Accedemos con ustedes y por ustedes a la realidad, porque, hey, no somos un mundo aparte. Hoy, yo disfruto el espectáculo, tal como todos. Me asustan las multitudes, pero quizá incluso vaya a verla, imaginen me dejen tocarla… ¡Qué lindo sería! Aunque, por favor, sin medios, que la imagen de un topillo que "por encima de su discapacidad puede acceder a esta bella muestra de arte” es muuuy tentadora.
Na… quería compartir con ustedes mi felicidad y emoción por todo esto. Ojalá podamos todos disfrutar de este espectáculo, pero vamos, si salen, no olviden su bloqueador solar, su botella de agua y su experiencia, para que me puedan contar.
Un abrazo para todos.
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